Biología: origen e historia.

La rata gris o parda (Rattus norvegicus) es originaria del este de Asia y ha acompañado al hombre en sus desplazamientos desde la época de las cavernas. Originalmente pudo haber vivido en la orilla de los ríos y se extendió a medida que se creaban los canales y campos de arroz, tomando los asentamientos humanos como vivienda ya que allí podía encontrar comida y refugio fácil entre los desperdicios. Llegó a Europa y América a principios del siglo XVIII. La única manera en que pudo hacerlo fue viajando como polizón en barcos mercantes. En el año 1728 se recogen por primera vez datos escritos sobre su existencia en Europa.  Se distribuyó por todo el continente a partir de la península Nórdica (de ahí su nombre). En Europa y América, por aquel entonces, habitaba otra rata, la rata negra (Rattus rattus) que fue rápidamente desplazada por la rata noruega de mayor tamaño y agresividad, estando hoy en día la rata negra protegida. Al no contar con métodos para erradicarlas se entrenaban perros que las cazasen lo cual desembocó en que durante los siglos XVIII y XIX se hicieran muy populares las peleas de perros y ratas y acabaran criándose estos roedores en grandes cantidades únicamente con ese fin. Cuando los criadores encontraban una rata albina o con patrones de colores originales, la reproducían y la hacían su mascota y poco a poco fue creciendo su interés en este sentido. Los investigadores que usaban ratas en sus trabajos empezaron a trabajar con albinas atraídos por su gran docilidad. A finales del siglo XIX se creó el instituto Wistar, considerado la cuna de la rata de laboratorio. Así fue pasando a diferentes laboratorios y universidades que fueron desarrollando sus propias colonias y cepas y se fueron consiguiendo ratas sanas, no expuestas a enfermedades, pero debido al gran número de experimentos que se realizaron (y se realizan) con ellas en el campo de la oncología, predispuestas a padecer tumores. De los laboratorios pasaron a los hogares como mascotas y en 1901 las ratas domésticas fueron admitidas en las exposiciones de Inglaterra y los clubes de amantes de los animales se dedicaron a organizar muestras en las que eran juzgadas por su aspecto.

Aunque ha sido domesticada hace unos 100 años, es relativamente poco si la comparamos con otros animales. Con esta domesticación se han seleccionado nuevos colores y tamaños al igual que se ha logrado una disminución de la agresividad seleccionando a los ejemplares más mansos. Otros instintos se mantienen prácticamente inalterados, siguen siendo animales de hábitos nocturnos, si se les permite construyen madrigueras y son grandes exploradores. Ocultan sus heridas o enfermedades para no atraer la atención de sus depredadores.

La rata común ha pasado de ser una alimaña despreciada por la sociedad a ser el segundo mamífero que más ha contribuido al desarrollo de la ciencia y una excelente mascota muy apreciada por los que la conocen.

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