Adquisición: ¿macho o hembra?
En realidad no hay muchas diferencias entre machos y hembras, sino que cada individuo tiene sus caractrísticas personales. Cada rata es distinta de otra, unas son más sociables, otras más juguetonas, cariñosas o tranquilas, pero en este sentido no hay muchas diferencias entre machos y hembras. Sin embargo hay una serie de características que se asocian a cada género que tal vez nos animen a decidirnos en un sentido u otro.
Hembras:
Son más pequeñas y más activas. Incluso siguen siendo juguetonas cuando son adultas.
Tienen más tendencia a mover de sitio las cosas de la jaula y a roer.
Marcan menos el territorio y tienen un olor más suave que los machos.
Tienen el pelo más suave porque dedican más tiempo a acicalarse.
Pueden desarrollar tumores más fácilmente que los machos.
A la hora de introducir nuevas ratas en el grupo suelen ser menos agresivas, facilitando el proceso.
Cuidado porque al venir de la tienda donde están con los machos, si tienen más de 6 semanas pueden estar embarazadas.
Machos:
Más grandes que las hembras.
Tienden a ser más tranquilos, sobre todo con la edad, y más mimosos.
Tienen mayor tendencia a marcar su territorio con orina, pero ésta no tiene un olor muy fuerte.
Huelen algo más fuerte que las hembras.
Son más desconfiados con las nuevas ratas por lo que a la hora de introducir nuevos miembros a la familia puede ser complicado.
Si finalmente no logras decidirte, escoge una rata sin mirar el sexo, simplemente porque te conquiste y después elige a su compañera entre las que sean de igual sexo. De todas formas cada rata tiene su “ratonalidad” y tal vez finalmente no cumplan alguna de las características de su sexo
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